martes, diciembre 26, 2006

Feliz Navidad



Os deseo a todos una Feliz Navidad y un definitivo Feliz Resto de Vuestra Vida.

lunes, diciembre 11, 2006

El alma que anda en amor ni cansa ni se cansa


Uno corre peligro esas veces en las que cree haberlo entendido todo... bien porque puede ser un síntoma de que lo ha entendido mal, o bien porque puede hallarse ante el momento inminente de pasar a la acción. Es hora de asumirlo, estoy en peligro de amar.

Este fin de semana he añadido un positivo más en esta vida mía de sobresalientes en la teoría. Este fin de semana he estado de boda. Nada mejor que una ocasión como esta para meditar sobre el amor. Todo nos era propicio. A temperatura amor, humor amor y condiciones atmosféricas adversas al desamor, Iván y Mari Carmen se casaban. Y, como música de fondo una petición: la de amar más y mejor. Sólo en el amor se encuentra escondida la felicidad que tanto buscamos. ¿Pero qué amor?

Intentamos ponerle nombre al amor -y aparecieron por el altar un Cupido de la huerta murciana, un Eros en su línea erótico-festiva y un Ágape, que se acercaba a lo que buscábamos- mientras, sin saberlo, lo estábamos respirando. ¡Qué bueno es respirar lo que uno necesita! Me acordaba de un amigo que hace poco escribió la siguiente frase: "para sobrevivir sólo necesitamos una persona que nos quiera de verdad." Me pareció acertadísima. Añadiría: "para sobrevivir sólo necesitamos saber que una persona nos quiere de verdad". Y esa persona, para nosotros, era Cristo, Dios hecho uno de los nuestros. Si soy consciente de que soy amada, podré derrochar ese amor que quiero dar.

Entendí de golpe un montón de cosas que ponemos en entredicho en el día a día. Sólo tres condiciones para hacer auténtico al amor: la libertad, la voluntad y la fecundidad (en su más amplio sentido). Y, a propósito de esta última, mientras desfilaban las ofrendas, me imaginaba al Señor vestido de campesino en tiempos de recolecta (manos suaves entregadas y escondidas, ojos pobres entre los pobres, vidas llenas de ilusión apenas comenzadas, años de sacrificio con sonrisa perenne). El alma que anda en amor ni cansa ni se cansa.

Me encantan las ocasiones en que se mezcla la risa y el llanto. Esta ha sido una de ellas y guardaré un buen recuerdo. Mari Carmen e Iván se casaron. Y la culpa la tuvo el Amor.